„Múnich es mi lugar de nacimiento.“, es la primera cosa que le viene a la mente a León cuando empezamos nuestra entrevista.

Leon es estudiante en la “Hochschule München” y vive solo en un piso compartido con otros estudiantes. Para ir a la universidad en verano siempre va por bici. Me sorprendió mucho que para él, la ida fuera más emocionante que la vuelta porque no le gusta el tráfico. Todo el mundo tiene prisa en la mañana, la ciudad es ruidosa y Leon podría enfadarse todo el tiempo sobre los automovilistas. Pero por la tarde todo es diferente: disfruta circular por las calles en el centro, aprovechando el aire fresco después de un día agotador en la universidad.

¿Significa eso que Munich tiene dos caras para Leon? Por un lado la ciudad caótica y por otro lado un lugar para sentirse bien, con harmonía? No es fácil de identificar.

También me cuenta que conecta la ciudad con relaciones personales, como la de su padre y la mayoría de sus amigos. Mientras que su madre y abuela viven en el campo cerca del Tegernsee. Debido a esa situación es difícil para él decir si Munich es su hogar. Le gusta estar en el campo pero también pasar tiempo con su padre y amigos en la ciudad. ¿Pero es Múnich sólo su lugar de nacimiento? Me parece que no. Tengo la impresión que para Leon el hogar está estrechamente relacionado con la familia.

No obstante un día quiere también “salir de Múnich”. Tiene el sueño de vivir en un país hispanohablante para vivir nuevas experiencias. Y “vivir en el extranjero” para él significa mudarse allí para unos años. Por eso no puede predecir si vivirá en Munich o cerca en los próximos diez años, pero un día quiere volver.

Entoces para el chico de 21 años “el hogar” significa varios lugares, separados por distancia pero conectados por sus relaciones personales.

Julia M.