Un mundo pequeño

Tengo toda mi familia en esta región, pero quiero vivir y trabajar en otros países“

Viajar no sólo es una moda o un fenómeno, que surgiera durante el último siglo. Viajar, o simplemente la necesidad de moverse y descubrir cosas nuevas, es un atributo que los humanos han tenido desde la prehistoria. Mientras que en los viejos tiempos ir de un lugar al otro, nos tomaba decadas, hoy en da podemos recorrer el mundo en 24 horas. Con tantas oportunidades, cada vez hay más personas que quieren salir de su ciudad habitual y descubrir nuevos lugares, nuevas ciudades.

Alex

Pero, ¿qué significa nuestra ciudad para nosotros? Para Alex, un estudiante de Física en Múnich, la ciudad es un punto central para los habitantes, dónde éstos pueden encontrarse y hacer actividades a la orilla de un río o en un parque. Sin embargo, él cree que la ciudad ofrece mucho más que solamente actividades de tipo cultural o de ocio. Según él, la ciudad es el centro en el que vive gente de diferentes culturas y nacionalidades. Múnich es una ciudad, que por un lado ha preservado su historia fundamental, no sólo en las tradiciones, pero también en sus edificios, casas y calles. Por otro lado, Múnich es una ciudad abierta, moderna y llena de influencias de otras culturas.

Nuestra vida es un largo camino, desde que nacemos hasta que morimos. Y ese camino esta lleno de caminos pequeños que forman la historia de nuestra vida. El primer camino a la escuela, el primer camino a un nuevo país, el camino a nuestro primer trabajo. Cada uno de ellos influye y determina la persona que somos hoy. Incluso nuestro camino diario de la casa a la Universidad. Mientras Alex va a la universidad, él escucha música y piensa en su vida.  Cada pedaleo es un pensamiento en una u otra dirección.  Aunque no siempre nos demos cuenta, durante estos momentos tan sencillos, también vamos cambiando. Tal vez tengamos un pensamiento que nos ayude en el futuro, tal vez encontremos un nuevo amigo o tal vez  hagamos una observacion que  cambia nuestra forma de pensar. Durante cada camino vamos creciendo, en pasos pequeños, pero vamos creciendo.

Alex no creció directamente en la ciudad de Múnich, sino en un pueblo cerca de ésta. Sus padres son de Polonia, pero la mayoría de su familia vive en Alemania. Aunque el vivió en el mismo pueblo o ahora también en Múnich toda su vida, él no siente que sea su hogar. Para él Múnich solamente es el lugar en dónde se encuentra su familia y sus amigos.

Alex quiere continuar su camino en el extranjero. Dentro de diez años no cree que esté en Múnich. Tiene mucha familia en esta región pero apenas tiene contacto con ella:  “Yo quiero vivir y trabajar en otros países, porque pienso que es una gran oportunidad y es importante conocer nuevas culturas, idiomas y paises”. Su camino continúa, a la búsqueda de otros hogares,  de otras raíces.

No solo Alex siente la necesidad de “soltar” sus raíces y conocer el resto del mundo. De hecho cada vez hay más jóvenes quieren viajar o hasta mudarse a un nuevo país. La percepción de un hogar se convierte en múltiples “hogares”. La cultura en la  que nacimos está influída por nuevas culturas. Nuestra lengua materna ya no es la única lengua que hablamos. Nuestra personalidad se desarrolla. Y el camino de nuestra vida va creciendo o se va alargando. Depende de la perspectiva con la que observemos nuestro camino.

Michelle Schuf

Foto: Michelle Schuf

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